Cómo enamorarse del trekking con guaguas

Tips para mamás principiantes.
¿Para qué pensar en todo cuando otros ya se han equivocado por ti? Le pedimos a Ignacia Rojas, madre experimentada de 4 chicos inquietos, sus consejos para empezar a caminar con esos pandemials entre los 0 y 5 años. Vamos preparando las mochilas, ¡los cerros nos esperan!
Cómo elegir el buen lugar: A mayor cercanía de la casa, mayor probabilidad de éxito. Para que todo salga más fácil, el procedimiento debe convertirse en rutina; así cada salida será más fluida (especialmente la parte de juntar las cosas). Hay que elegir entonces algo cerca y corto para empezar. Un sendero de entre 1 y 3 km y con un máximo de 300 m de desnivel es adecuado para niños pequeños y pueden demorarse entre 1 y 2 horas con descansos. Un paseo de 3 horas en total es una buena meta con niños pequeños.
- Lo ideal es partir visitando un lugar relativamente cerca de casa. En la foto, una familia recorriendo los alrededores de la curva 21 camino a Farellones. Foto: Francisca Hernández.
- El portabebé te permite llegar a lugares para los que el coche no sirve, no sólo cerros y senderos montañosos, sino también senderos por el borde costero. Foto: Francisca Hernández.
Invita una amiga: Si te da nervios salir sola con tu guagua por primera vez, busca la compañía de otro adulto; te puede ayudar y dar tranquilidad. ¿No conoces a nadie que te acompañe? Busca un grupo: en Estados Unidos nació el movimiento @hikeitbaby para coordinar a padres primerizos en sus salidas afuera. Una vecina entusiasta, un amigo guaguatero… seguro hay alguien por ahí que disfrutará salir contigo a caminar.
¿Ya tiene edad para salir? ¡Sí! ¡Siempre! Las primeras salidas de mis hijos fueron a los 5 días de nacidos, cuando ya necesitaba moverme. Ellos lo adoran, se regulan, se calman (¡y su mamá también!). Me gusta portearlos yo misma. Cuando son tan chiquititos prefiero un fular (que en mi caso es simplemente una tela que adapté siguiendo tutoriales de internet). Después los cambio a una mochila flexible para llevarlos por delante y una vez que el bebé puede sostener su cabeza, entre los 7 meses y el año, suelo cargarlos en un porta-bebé en la espalda. Los bastones de trekking son una tremenda ayuda acá, porque mejoran la postura y distribuyen mejor el peso.

Cuando el bebé aún es pequeño y no puede sujetar su cabecita por sí solo, debe ir al frente (apoyado sobre el pecho del adulto) en un portabebé ergonómico. Foto: Pascale Potin.
Hace frío, no salimos, ¿o sí? El frío se combate con ropa adecuada. Salir en días nublados, con lluvia suave o neblina es una experiencia fascinante para los niños y muy agradable para las guaguas abrigadas. Hay que cuidar los pies de las guaguas con pantuflas adecuadas, no sobre-abrigar y ya. El sol, en cambio, sí es peligroso: sugiero evitar lugares expuestos con niños pequeños, porque no sólo les hace mal la radiación a la piel y la vista, sino que también los cansa. En niños mayores de 6 meses siempre se debe usar protector solar, aunque esté nublado, y especialmente en la cordillera. En menores de 6 meses los médicos aconsejan evitar el sol y, en caso de necesidad, recurrir a algún protector solar específico que pueda recomendar el pediatra.
¡No hay mal tiempo, solo mala preparación! Con el equipo y abrigo adecuado, un trekking neblinoso se vuelve una gran aventura. Esta foto fue tomada en la Reserva Los Ruiles, en la Región del Maule. Foto: Ignacia Rojas.
¡Tengo hambre! Me gusta asegurar un mínimo de “autonomía de viaje”, dándoles un pequeño picnic antes de empezar el sendero. Y siempre tenemos un par de engaños motivacionales a mano (pasas o dulces tipo Frugule, según la desesperación del momento). A la guagua le llevamos la sopa tibia en un buen termo o la mamadera. Si hay que amamantar, buscamos un rincón tranquilo y armo un asiento con el mudador acolchado en el suelo. La lactancia al aire libre es práctica y otorga autonomía.

¡Cuidad con el sol y siempre llevar un buen picnic! Esas son dos claves para el éxito. Foto: Ignacia Rojas.
¿Dónde está el baño? Siempre se deben privilegiar los baños públicos, es lo más ecológico. Pero cuando nos pilla de sorpresa, lo resolvemos así: armados con nuestro kit de baño (bolsa hermética + papel higiénico + frasquito de alcohol gel), buscamos un escondite y hacemos un hoyito al menos a 60 pasos de cualquier fuente de agua para evitar contaminarla. El papel usado vuelve en la bolsa, lo mismo los pañales. Para guaguas sólo hay que llevar un mudador acolchado (algunas mochilas porta-bebé lo incluyen), las toallitas húmedas y buscar un lugar privado. No olvidar la crema anti-coceduras, porque estaremos mudando sin agua. El alcohol gel sirve para lavarse las manos después.
Y siempre querrán volver: porque, al final, el trekking en familia no es ir a un lugar, es pasar un buen momento juntos en la naturaleza.

Es importante no forzar a los pequeños, no obligarlos, para que se queden con un grato recuerdo y no generen anticuerpos ante esta actividad. ¡Con los incentivos correctos, todo se puede lograr! En la foto, un descanso en las canchas de ski de Valle Nevado. Foto: Francisca Hernández.
Equipo básico mamá outdoor: no necesitas mucho, pero agradecerás tener esto a mano.
- Zapatillas de trekking (o con suela rugosa para evitar resbalones)
- Bastones de trekking
- Gorro de sol
- Protector solar para todos
- Mochila portabebé
- Termo: pequeño para sopa, mediano para líquido.
- Kit de baño: bolsa hermética, pape higiénico, alcohol gel. Implementos para mudar. Mudador acolchado.
- Suficiente agua y tentempié
- Botiquín de primeros auxilios
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- Hay portabebés que permiten llevar hasta un peso de 23 kg, es decir, bien puedes cargar hasta un niño de 2 años y medio y más en la espalda. Usa bastones para equilibrarte, para distribuir el peso y para mejorar la circulación en tus manos (dada la posición en alto). Foto: Francisca Hernández en el Parque Mahuida, La Reina.
- Lo mejor es buscar algún lugar con sombra, ya que los niños pequeños no deben exponerse mucho al sol. Y si hay agua en las cercanías, ¡tanto mejor! Foto: Francisca Hernández en el Santuario de la Naturaleza en El Arrayán.
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